MEXICO Y SU CULTURA




LA AVENIDA DE LOS INSURGENTES
UN RECORRIDO LLENO DE HISTORIA

Luis Guerrero M.

Para los capitalinos y para muchos visitantes, la Avenida de los Insurgentes supone un frecuente destino. Con sus 28 kilómetros de extensión, de norte a sur de la Ciudad de México, es la avenida con mayor extensión en nuestro país. Gracias a este hecho, a su prolífica historia y su vitalidad comercial y cultural, la también llamada simplemente Insurgentes, es una avenida muy familiar para los que vivimos en esta bella ciudad.

Su conformación como una única avenida, bajo el mismo nombre, es relativamente reciente. En el sexenio de Miguel Alemán Valdés, a mediados del siglo XX, se bautizó con su actual nombre en honor del Ejército Insurgente, pieza clave en la independencia de México. Anteriormente, en la primera mitad del siglo XX, la avenida no era completa ni continua, sus diversos segmentos tenían sendos nombres: Vía del Centenario (del centro histórico al sur de la Ciudad), calle Ramón Guzmán del centro a la estación de Ferrocarriles en Buenavista y la autopista Laredo en la parte norte. Como la estación de trenes bloqueaba la continuidad de la avenida, ésta fue completamente demolida y reedificada uno quinientos metros más al noreste. En el sur, su parte final hacia a carretera de Cuernavaca fue construida con las obras de Ciudad Universitaria, a inicios de los años 50.

Actualmente la avenida comprende tres tramos: Insurgentes Norte, que va desde la salida a la carretera de Pachuca hasta la Avenida Ribera de San Cosme. Insurgentes Centro, que va desde la Ribera de San Cosme hasta su cruce con el Paseo de la Reforma. Insurgentes Sur, que va desde el Paseo de la Reforma hasta la salida a la autopista a Cuernavaca.

El 1º de diciembre de 1979 se inauguró la línea 3 del metro comprendida de La Raza a Indios Verdes, que recorre la última parte norte de la avenida. En el año de 2005 se inauguró la ruta del Metrobús, que actualmente recorre toda la avenida. Ambos sistemas de transporte le han dado una mucha mejor viabilidad.

Principales puntos de interés de Norte a Sur

Monumento a los Indios Verdes

El escultor Alejandro Casarín creó estas dos monumentales estatuas de bronce para que representaran a México en la Exposición Universal de París de 1889, con motivo de la celebración del centenario de la Revolución Francesa.

Las esculturas representan a dos Huey tlatoani (gran gobernante) del Imperio Azteca: Itzcóatl (Serpiente de obsidiana) que reinó de 1427 a 1440, y Ahuizotl (Espina del Río), que reino de 1486 a 1502.

Después de la exposición de París, se colocaron en 1890 en el Paseo de la Reforma, en 1902 fueron trasladadas a la Calzada de la Viga, en 1920 a la Avenida Insurgentes Norte, en 2005 al Parque el Mestizaje, también en el extremo norte de Insurgentes.

Indios verdes. Escultura de
Itzcoatl gobernante mexica

Monumento a la Raza

La Ciudad de México mantiene la presencia de nuestras raíces Aztecas de mil formas. Una de ellas es este importante monumento. Reproduce la forma de pirámide llena de símbolos prehispánicos: El águila parada en un nopal devorando una serpiente, relieves con serpientes emplumadas en los taludes de sus basamentos, escalinatas que inician con cabezas de serpiente, relieves de los tlatoanis de la Triple Alianza y de Cuauhtémoc, así como dos grandes grupos escultóricos: el de la fundación de México y el de la defensa de Tenochtitlán.

En la creación del monumento intervinieron varios artistas: El águila, que estaba destinada a coronar la cúpula del Congreso Mexicano en tiempos de Porfirio Díaz fue creada por Jesús F. Contreras, el arquitecto Luis Lelo de Larrea realizó los grupos escultóricos, y el ingeniero Francisco Borbolla realizó el proyecto arquitectónico general.

El monumento fue inaugurado con ocasión del “Día de la raza”, el 12 de octubre de 1940. En 2011 se hizo una importante restauración del monumento, creando un espacio recreativo en su conjunto.

Monumento a la Raza, Ciudad de México
Detalle de la “Fundación de México”
en el Monumento a la Raza

Torre Insignia

En Avenida Insurgentes en su cruce con la Avenida Ricardo Flores Magón se encuentra este rascacielos en forma de prisma triangular, obra del arquitecto Mario Pani Darqui, inaugurado 1966. Con su altura de 127 metros este edificio se convirtió durante una época en el segundo edificio más alto de la Ciudad de México y, por su bella forma, en una de las estampas más emblemáticas de la capital. En la parte más alta se encuentra el mayor carrillón de América, con 47 campanas elaboradas por Petit & Fritsen, uno de los fabricantes de campanas más famosos, y fue regalo del gobierno de Bélgica a la Ciudad de México.

Por mucho tiempo el edificio albergó las oficinas generales del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, por lo que también fue llamado “el edificio de BANOBRAS”. Por la ingeniería avanzada de amortiguadores que se usó, ha sido catalogado como uno de los edificios más seguros del mundo ante los sismos, pues está en un lugar de alto riesgo sísmico.

Torre Insignia de la Ciudad de México
Estación de trenes Buenavista
Antiguo Hotel Plaza

Glorieta de Insurgentes

Este espacio público fue inaugurado en 1969 como propuesta arquitectónica de la primera línea del metro en la ciudad. Construido por debajo del nivel de las edificaciones y calles circundantes, es un espacio abierto, con una amplia forma circular, que incluye la estación del metro Insurgentes, jardineras y locales comerciales. Su estilo futurista fue escenario para la película de ciencia ficción Total Recall, protagonizada por Arnold Schwarzenager en 1990. Tiene altorrelieves en piedra con motivos mayas y virreinales, también hay un mural del metro de Londres. La glorieta incluye también la escultura de un vigilante o sereno, que conmemora la seguridad pública de la ciudad.

La Glorieta de Insurgentes se encuentra en un punto geográfico muy importante, une la Zona Rosa, con la Colonia Roma. Desde hace algunos años se ha convertido en un lugar con mucha vitalidad urbana, frecuentado por diversos grupos juveniles alternos.

Glorieta y Metro Insurgentes
El sereno, en la Glorieta de Insurgentes

World Trade Center Ciudad de México

Durante algunos años el World Trade Center, antes conocido como Hotel de México, con sus 270 metros de altura y 50 pisos, fue el rascacielos más alto de Latinoamérica. Ubicado sobre la Avenida Insurgentes en la colonia Nápoles, su construcción se inició en 1966 a iniciativa del empresario Manuel Suárez Suárez, se tenía prevista su inauguración para las Olimpiadas de México 1968, pero por diversos motivos económicos y políticos, lo que inicialmente sería el hotel más alto del mundo, se convirtió en una obra inconclusa por más de 25 años. En 1995 fue inaugurado como edificio de oficinas con el nombre de World Trade Center, con múltiples salones para congresos que reciben anualmente a millones de personas, también cuenta con una zona comercial y estacionamientos.

Sin duda uno de los atractivos turísticos de este edificio es su restaurante giratorio en el piso 45, en la parte superior del edificio, donde se puede tener una vista de 360º de una parte de la ciudad a través de sus enormes ventanales, mientras se disfrutan los alimentos. Actualmente está catalogado por Guinness como el restaurante giratorio más grande del mundo.

Uno de los datos históricos más interesantes es el concierto que ofreció The Police en este edificio aún inacabado en 1980, unos años antes de la disolución de esta banda. ¡En la promoción se pedía a los asistentes que fueran de traje! Actualmente el World Trade Center cuenta con una sala de conciertos, la Pepsi Center.

World Trade Center Ciudad de México
Metrobús en la Avenida Insurgentes

Polyforum Cultural Siqueiros

Anexo al rascacielos World Trade Center, en la esquina de Avenida Insurgentes y la calle de Filadelfia, se encuentra el Polyforum Cultural Siqueiros, un recinto para actividades culturales: teatro, sala de arte, foro. Su construcción comenzó en el conjunto de las obras del edificio en 1966 y fue inaugurado en diciembre de 1971.

Especialmente relevante en este sitio es el mural “La marcha de la humanidad en América Latina, en la Tierra y hacia el Cosmos. Miseria y ciencia”, uno de los trabajos artísticos más importantes de David Alfaro Siqueiros. Este mural es un dodecaedro con sendas piezas formando un altorrelieve, completado en la parte interior del recinto con otros siete tableros.

Siguiendo la tradición muralista mexicana de asociar el arte a las luchas sociales, estas piezas representan la historia y el porvenir de los hombres y mujeres en sus esfuerzos hacia un mundo mejor. Representan la evolución de la conciencia de justicia y libertad, y la de sus contrapartes de opresión e injusticia.

Otro de los atractivos del Polyforum es la barda que da a la calle, su extensión es de 60 metros de largo y 6 metros de alto. La parte baja es una excelente muestra del arte llamado «polimatérico» o «chatarrismo», confeccionado con restos y pedacería de piezas metálicas. La parte superior representa figuras humanas estilizadas.

Dentro de la zona verde del Polyforum se encuentra una escultura que representa al empresario promotor del conjunto: Manuel Suárez Suárez y al muralista Siqueiros realizada por el escultor Gabriel Ponzanelli, inaugurada en el 2006.

Polyforum Cultural Siqueiros
Detalle de “La marcha de la humanidad”
Carteles en el Polyforum Cultural Siqueiros

Parque Hundido

En los linderos de la Colonia Extremadura Insurgentes se encuentra el Parque Luis G. Urbina, en honor a este poeta capitalino. Como su nombre común lo indica, el Parque Hundido está por debajo del nivel de la calle. Este desnivel se debe a que ese terreno, en el antiguo pueblo de La Piedad, era usado por la Compañía Ladrillera de la Nochebuena para sus sistemas de elaboración de los ladrillos con arcilla. Cuando la ladrillera cerró en 1893 se sembraron en ese lugar diversas especies de árboles, por lo que fue llamado Bosque de la Nochebuena.

Con la ampliación de la Avenida Insurgentes a finales de los años treinta fue acondicionado como jardín público. Posteriormente, en 1972 se remodeló, se trazaron diversas rutas prehispánicas con reproducciones de piezas arqueológicas, se montó un amplio audiorama rodeado de una nutrida vegetación. En su entrada principal, sobre la Avenida Insurgentes se encuentra el estupendo Reloj Floral, de diez metros de diámetro, fabricado en 1977 por la fábrica de Relojes Centenario de Zacatlán, Puebla. El parque también alberga la escultura de la actriz mexicana Dolores del Río. La actual escultura data de 2011 –la anterior fue robada–. Con un rebozo en la cabeza, la actriz fue evocada en su interpretación de María Candelaria, que estelarizó junto a Pedro Armendáriz en 1943.

El Parque Hundido se ha constituido desde hace muchos años en un bello espacio de esparcimiento en medio de la ciudad.

Reloj floral en el Parque Hundido.
Reproducción de Cabeza Olmeca en el Parque Hundido”
en el Monumento a la Raza
Paseantes en la Avenida Insurgentes

Teatro de los Insurgentes

Uno de los símbolos de la Ciudad de México es sin duda el Teatro de los Insurgentes, en la colonia San José Insurgentes. Desde su inauguración en 1953, se han presentado muchos famosos actrices, actores y cantantes de nuestro país, el primero de ellos fue Mario Moreno Cantinflas con su participación en la obra «Yo Colón», que sirvió para inaugurar el teatro. Se mandó construir por el empresario José María Dávila, bajo la dirección del arquitecto Alejandro Prieto. El Sr. Dávila contrató a Diego Rivera para crear un mural de importantes dimensiones que sirviera de fachada.

El mural se realizó con mosaico bizantino y veneciano, y fue bautizado por el propio Diego Rivera con el nombre «Historia del teatro en México». El muralista mexicano afirma en su autobiografía: “Para establecer el tema del mural y el propósito del edificio pinté en la parte baja del centro una gran cabeza enmascarada con dos manos femeninas enfundadas en delicados guantes de noche hechos de encaje. Cubrí el resto de la superficie con escenas de obras de teatro que reflejan la historia de México desde la Colonia hasta el presente, convergiendo en el centro superior en un retrato de Cantinflas, el genio mexicano de la farsa popular, pidiendo dinero a los ricos y dándoselo a los pobres”

Los motivos indígenas acordes con la estructura general representan a músicos, danzantes y sacerdotes. La pastorela fue utilizada como paso del mundo prehispánico al colonial. A través de escenas del dramaturgo mexicano Rodolfo Usigli se hace referencia al teatro moderno. También se encuentran motivos revolucionarios en una escena de “Los de abajo” de Mariano Azuela. En la parte izquierda del mural están Hidalgo, Morelos y Juárez; y a la derecha está Zapata con una antorcha y el motivo del maíz como símbolos revolucionarios.

Teatro de los Insurgentes
Cantinflas en el mural del Teatro de los Insurgentes
en el Monumento a la Raza


Ciudad Universitaria (UNAM)

La Ciudad Universitaria se encuentra en un extenso terreno caracterizado por la roca volcánica proveniente de la erupción del volcán Xitle, hace más de mil quinientos años. El terreno fue entregado a la universidad en 1946 y el 20 de noviembre de 1956 fue inaugurado impartiéndose las primeras clases. Anteriormente la UNAM tenía sus diversas escuelas y facultades en diversos edificios del centro de la ciudad, la mayoría de los cuales todavía conserva.

En su conjunto, Ciudad Universitaria ofrece muchos espacios culturales, naturales y arquitectónicos dignos de visitarse. Dos de ellos están sobre la Avenida Insurgentes: la biblioteca central y el estadio olímpico.

Los cuatro muros exteriores de la Biblioteca Central forman un extraordinario mural del artista capitalino Juan O'gorman. En cada cara del edificio realizó una «Representación histórica de la cultura». El muro norte corresponde al mundo prehispánico, entran en la composición importantes deidades que permiten la dualidad entre la vida y la muerte. El muro sur representa la época colonial. Sol y luna evocan la conquista espiritual y religiosa por una parte, y la dominación bélica por la otra. Ptolomeo y Copérnico representan, a sus dos concepciones del mundo. El lado oriente, más contemporáneo, juega también con la dualidad bajo las categorías de tradición y progreso. El campo, la ciudad, la Revolución, el progreso científico y tecnológico, el trabajo y espiritual humano son motivos que ornamentan el mural. El muro poniente representa la vida universitaria y su papel en el México moderno, como una proyección de nuestra cultura nacional.

El estadio universitario o «Estadio Olímpico México 68» fue la sede más importante de las Olimpiadas celebradas en México en 1968. Ahí se llevaron a cabo la inauguración, la clausura y las pruebas de atletismo. El bajorrelieve exterior que lo adorna fue una creación de Diego Rivera.

Biblioteca Central de Ciudad Universitaria
Detalle del mural de la
Biblioteca Central de la UNAM


La ruta de la amistad

1968 fue un año de contrastes para México, por una parte la crisis social y política encarnada por el movimiento del 68, con sus múltiples manifestaciones estudiantiles, obreras y de otras capas sociales; la represión del gobierno de Díaz Ordaz en la masacre de Tlatelolco del 2 de octubre. Por otra parte la celebración de las Olimpiadas en nuestro país, inaugurados solamente 10 días después de la matanza. Uno de los eventos asociados a la justa deportiva fue la organización de la «Olimpiada Cultural», con la celebración de 20 eventos en diversas disciplinas culturales como música, pintura, danza, poesía... Uno de esos proyectos, en el área estética fue la «Ruta de la amistad», un corredor escultórico de 17 kilómetros de longitud, especialmente sobre el boulevard periférico y algunos en la Avenida Insurgentes. El corredor, promovido por el arquitecto germano-mexicano Mathias Goeritz y el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, contiene 19 esculturas o estaciones llenas de colorido, realizadas por artistas de diversos países.

Desde hace unos años se ha promovido su restauración y recientemente, con la construcción del segundo piso del Anillo Periférico, se trasladaron varias de ellas al trébol que forman la Avenida Insurgentes y el Periférico. Ahí se encuentran, entre otras: «El ancla» de Willy Guttman de Suiza, «Señales» de Ángela Gurría de México, «Esferas» de Kiyoshi Takahashi de Japón, «Las tres gracias» de Miloslav Chlupac de Checoslovaquia.

Escultura “México” de la
Ruta de la Amistad México 68


Zona arqueológica de Cuicuilco

El cruce de la Avenida Insurgentes con el Periférico tiene varios puntos de interés: la zona arqueológica de Cuicuilco, las esculturas de la «Ruta de la amistad», el Centro Comercial Perisur, y el segundo piso del periférico. Merecen la atención las dos primeras.

Cuicuilco fue uno de los centros ceremoniales más antiguos del Valle de México, en la zona sur de lo que fue el lago de Texcoco. Aunque hay indicios de ocupación hacia el 1,200 a. C., su auge abarca desde el 800 a. C. hasta su destrucción y abandono causados por la erupción del volcán Xitle, en la cercana serranía del Ajusco, entre el 250 y 300 d.C. En el centro de Tlalpan se encuentra un mural que representa la erupción y los estragos que causó en Cuicuilco.

Debido a la lava que la cubre y la urbanización actual, Cuicuilco quedó dividida en cuatro sectores. En el sector A se encuentra la Gran Pirámide Circular, rodeada por una reserva ecológica por la que se puede pasear, también se encuentra ahí el museo del sitio. La parte B, dentro de la zona deportiva de la Villa Olímpica, tiene otros restos importantes, ahí se encuentran los restos de residencias y edificaciones administrativas.

Gran Pirámide Circular de Cuicuilco
Danzante Azteca en la
Avenida Insurgentes


Monumento al Caminero

Este monumento se localiza en el extremo sur, donde termina la Avenida Insurgentes. Es una obra en cantera realizada por el escultor Joaquín Gutiérrez. Se inauguró en 1956, mismo año en que se terminó de construir la «Súper a Cuernavaca», en la actualidad Autopista a Cuernavaca. Desde entonces, este monumento es un referente para los que salen de la Ciudad de México por esa carretera.

El conjunto escultórico está formado por tres figuras de trabajadores que sostienen un teodolito, un taladro y un libro. La escultura tiene integrada un símil de segmento de carretera que se alza hasta llegar a las tres figuras. Simboliza el reconocimiento a los esfuerzos de estos trabajadores, como dice una de las inscripciones en bronce: “Al Caminero, integrador de las comunicaciones en México”.

Monumento al Caminero

Ésta es una muestra de los lugares con historia y riqueza cultural que tiene la Avenida Insurgentes. La lista podría enriquecerse con otros puntos de interés como: El parque de la bombilla y el monumento a Obregón, la escultura conmemorativa a Manuel Clouthier el «Maquío», el importante cruce con la Avenida Reforma y su nuevo edificio Reforma 222, Los murales de la Sede Nacional del Partido Revolucionario Institucional, la antigua Estación de Ferrocarriles Buenavista, el cruce con la Avenida Álvaro Obregón, la plaza California, la escultura a Juan Rulfo, etc. Seguramente el lector capitalino podrá ampliar la lista y con ella recordar parte de su historia en esta bella ciudad.


Fotografías:
° Luis Guerrero Martínez
° Leticia Valadez





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